Lo primero que cambiamos fue lo más aburrido: escribir precios orientativos y plazos de cita en el perfil. Quien no pregunta el precio no es que no quiera saberlo: es que no quiere preguntarlo.
El contenido atrae miradas. El sistema atrae pacientes.
No publicas poco: publicas cosas que no responden a lo único que decide una cita — cuánto duele, cuánto cuesta y quién te lo va a hacer. Montamos el sistema entero y te enseñamos el coste por paciente desde el primer mes.
Solo para clínicas que facturen más de 18.000 € al mes. Si no encajas, te lo digo en la primera llamada.
Tres cosas que se repiten en casi todas las clínicas que revisamos. Se arreglan antes de gastar un euro en anuncios.
Un antes y después enseña un resultado, pero no contesta lo que el paciente piensa: si dolerá, cuánto cuesta y cuántas sesiones son. Quien no encuentra esa respuesta no pide cita.
Ni la del doctor ni la de nadie del equipo. Nadie se pone en manos de un logotipo.
Un reel con cien mil visitas no son cien pacientes. Alcance y seguidores no te dicen cuánta gente pidió cita ni cuánto costó cada una. Así no inviertes: pagas por publicar.
Cada caso con su punto de partida, su plazo y su coste real. Incluidos los meses que fueron peor de lo esperado.
Lo primero que cambiamos fue lo más aburrido: escribir precios orientativos y plazos de cita en el perfil. Quien no pregunta el precio no es que no quiera saberlo: es que no quiere preguntarlo.
El segundo mes bajó porque cambiamos el formato y nos equivocamos. Lo dejamos a propósito: una gráfica que solo sube es una gráfica recortada.
Con el coste por paciente calculado, la pregunta deja de ser «cuánto cuesta» y pasa a ser «cuántos puedo atender».
Los números están arriba. Esto es lo que cuentan las personas que hay detrás.
⚠ VISTA PREVIA · Datos de ejemplo, no son reseñas reales. Pon VISTA_PREVIA: false antes de publicar.
Reseñas publicadas en Google por clientes reales. Se muestran tal cual, sin editar ni seleccionar.
No grabamos nada hasta entender tu negocio. Nadie pone anuncios a algo que todavía no convierte.
Tus números, tu competencia y qué piensa tu paciente antes de pedir cita. De aquí sale cuánto tiene sentido invertir.
Qué te diferencia de la clínica de al lado y con qué palabras se cuenta, hasta que te reconozcan sin ver el logo.
Vamos a tu clínica, grabamos, editamos y publicamos. Un rodaje al mes, ocho piezas. Tú solo apareces.
Anuncios sobre lo que ya funciona y medición real: solicitudes, coste por paciente y qué cambiamos. En una hoja, cada mes.
Seis marcas a la vez. Si tu caso no encaja te lo decimos en la primera llamada, sin propuesta y sin insistir.
Ninguna empresa sana dedica más del 10% de su facturación a marketing externo. Por debajo, la tarifa se come tu caja.
Propietario o gerente. Cuando hay que consultarlo con cuatro socios, el proyecto muere antes de empezar.
Tú o alguien de tu equipo. Sin cara no hay confianza, y sin confianza no funciona ningún presupuesto.
Si tu agenda ya está llena no necesitas captación: necesitas subir precios. Eso te lo decimos gratis.
«El mes pasado dijimos que no a tres clínicas. Prefiero decirlo en la primera llamada que cobrar seis meses y no conseguir nada.»
Qué diferencia hay entre publicar contenido y tener un sistema que trae pacientes. Y en qué casos digo que no.
Un minuto. Casi todo es marcar una opción.
Te escribo en menos de 24 horas, y te responde una persona. Si veo que no encajamos te lo digo igualmente, y te dejo dos cosas que puedes cambiar tú.
Mientras tanto, si no has visto el vídeo de arriba, ahí te cuento cómo trabajamos y en qué casos digo que no.
Permiten que la web cargue y que el formulario se envíe. No se pueden desactivar.
Nos dicen cuánta gente entra y qué secciones lee, de forma agregada. No identifican a nadie.
El píxel de Meta. Permite mostrar anuncios a quien ya ha visitado la web y saber cuánto cuesta cada contacto.